La guía reúne 54 especies de plantas nativas que crecen de forma espontánea en los espacios urbanos de Gijón. Su objetivo es poner en valor la flora local, a menudo menospreciada y considerada “maleza”, pero que forma parte del carácter verde y vivo de la ciudad. Son plantas admirablemente resistentes, adaptadas al entorno urbano cambiante y con frecuencia hostil, y esenciales para sostener y enriquecer la biodiversidad.